Queridos jóvenes Highlanders, Generación 2025:
Hoy culminamos un ciclo que construimos junto a ustedes, sus maestros y sus familias, con el propósito de dar continuidad al camino Montessori que muchos de ustedes iniciaran desde pequeñitos. Otros se sumaron maravillosamente a este curso a lo largo de los años, conformando esta generación 2025.
Por ello desde el comienzo quisimos ofrecerles un ambiente preparado con cariño, pensado para responder a sus necesidades, intereses y ritmos. Imaginamos quedará muy adentro el recuerdo de sus materiales de madera, el tablero de ajedrez, las letras móviles, los objetos en miniatura, el big bang y sus líneas. Ellos acompañaron su desarrollo con respeto, confianza en que aprenderían por sí mismos y en que cada uno de ustedes se transformaría en bellas personas, más conscientes, autónomas, solidarias y comprometidas con la construcción de un mundo más humano y más conectado. En nuestro Highlanders, intentamos honrar su infancia y adolescencia con profundo respeto y amor, dispuestos a observar y reconocer el potencial natural que habita en cada uno de ustedes. Hemos confiado en esa fuerza interior que les mueve, porque sabemos que la motivación auténtica nace desde adentro: del deseo de superarse, de aprender por el simple gozo de descubrir, de contribuir a otros y de dejar huella.
Hoy queremos invitarles a creer firmemente en el camino que comienzan y en las herramientas que se llevan. Háganlo desde la fortaleza humilde de quien reconoce el valor de la persona en la que se han convertido.
Cada uno de ustedes es único y diverso, parte de la gran riqueza cósmica a la que hemos sido llamados. Y en el propósito vital que les guía, encuentren sentido en sus nuevos caminos en las palabras que han sido nuestro sello:
“Venimos a dejar marcadas nuestras huellas en el planeta Tierra.”
Nunca olviden que, a lo largo de estos años, han desarrollado un ser humano autónomo, responsable y profundamente conectado con su entorno. Aquí integraron lo académico con lo emocional y lo social; participaron activamente en la vida comunitaria y en la construcción de su ambiente; aprendieron a reconocer su voz y su responsabilidad dentro de una comunidad diversa.
Sus experiencias pedagógicas —y también los trabajos concretos en los talleres de electricidad, tejido, carpintería, cocina, huerto, barbería…— han sido espacios para crecer en colaboración.. Cada una de estas vivencias se convierte hoy en una herramienta que les acompañará hacia el futuro, fortaleciendo sus competencias personales, sociales y éticas que serán fundamentales en su nueva vida.
Gracias por hacernos sentir orgullosos de las maravillosas capacidades que han desarrollado para aportar a la sociedad. Gracias por demostrar que el aprendizaje colaborativo, la vida en comunidad, la conciencia ecológica, el compromiso social y la ética personal pueden transformar el mundo. Gracias porque aquí todos fuimos parte y porque sabemos que la tolerancia a la diversidad fue un trabajo, construido con esfuerzo y perseverancia!!
Gracias porque, en nuestra Comunidad de Adolescentes, han sido modelos y protagonistas de una verdad profunda: son seres capaces, valiosos y esenciales para la transformación del mundo. Hoy celebramos con orgullo sus caminos, sus procesos, sus descubrimientos y su crecimiento. Y mientras se abren a nuevos horizontes, recuerden siempre que la huella que dejen será única, auténtica y necesaria para la transformación de los espacios que habiten.
Con orgullo, admiración, esperanza y mucho amor les extrañaremos. Aquí estará siempre el Highlanders para recibirles y abrazarles.